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El McLaren 720S es uno de los escasos modelos que ofrece la firma inglesa especializada en vehículos superdeportivos. Sin embargo, siempre que lo hace dan mucho que hablar y todos los medios de información se hacen eco de ello.

Auténtico superdeportivo de lujo

Ligero, rápido y con la deportividad y la personalidad característica de todos los modelos de McLaren. No hay concesiones, porque en realidad tampoco hay excesivas limitaciones económicas. Esta es una de las ventajas de desarrollar vehículos tan exclusivos.

Lo primero que se ha buscado es ofrecer un vehículo casi peso pluma. La ligereza se consigue gracias a la estructura de fibra de carbono, material usado desde 1993 para fabricar el chasis de todos sus modelos. Para el McLaren 720S se ha conseguido un peso final de 1.283 kg, menos que los 1.301 kg del 650S.

En el interior se busca la eficacia y al ergonomía máxima, con una superficie acristalada que permite una óptima visibilidad. El sistema de iluminación Static Adaptative Headlight se adapta al giro de la dirección, ofreciendo la mejor visibilidad en curva.

Uno de los detalles que más llama la atención es la falta de entradas de aire en las puertas para forzar la refrigeración del motor, situado en posición central. Esto es algo característico en modelos de este tipo. Sin embargo el enfriamiento del motor es un 15% mejor que en el 650S, en parte debido a la situación de las entradas de aire por detrás de las puertas.

Motor 4.0 V8

El McLaren 720S utiliza un propulsor 4.0 twin-turbo V8 de nada menos que 730 CV, con un par de 770 Nm. Acelera de 0 a 100 km/h en solo 2,9 segundos, y de 0 a 200 en 7,8 segundos.

Interior de lujo con la última tecnología

El interior está diseñado para ofrecer el máximo confort al conductor y al acompañante, con un espacio de carga tras los asientos de unos 210 litros, además de los 150 litros bajo el capó delantero.

En la consola central se sitúa una pantalla de ocho pulgadas que incluye las funciones del control del vehículo, sistema de navegación y otras funciones de control de climatización y sonido.

El cuadro de instrumentos desplegable incluye información telemétrica, que puede proyectarse directamente en la línea de visión del conductor, aportando datos útiles para la conducción en un circuito, incluyendo historial de vueltas, o la posición del acelerador.

El interior está recubierto de elementos de carbono, con detalles en el tono de la carrocería. Los asientos envolventes proporcionan la máxima sujeción lateral y el volante de piel puede ser sustituido por uno de carbono o de Alcántara en varios colores. La carrocería se puede pedir en 20 colores diferentes, aunque también se puede diseñar el color que más te guste, con posibilidades infinitas. Las opciones de personalización son muy variadas, con la posibilidad de diseñar una versión totalmente única a poco que le dediquemos un poco de tiempo.

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