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Presentado en sociedad en el pasado Salón de Francfort, la versión más deportiva del nuevo Renault Megane no dejará a nadie frio e impasible. Atesora bajo su apariencia deportiva los elementos técnicos más modernos para conseguir el mejor rendimiento.

Este nuevo representante de la gama Megane se produce íntegramente en España, en la planta de Palencia. Su aspecto resulta superlativo. Los diseñadores de Renault Sport ya tenían una base lo suficientemente sólida con la que empezar a trabajar. Han tomado innumerables elementos de competición, pero para adornar un estilo ya muy válido y especial. La calandra delantera y el paragolpes son específicos, lo mismo que los tres grupos de leds situados en la zona baja del paragolpes, que completan la iluminación del vehículo con cuatro funciones: faros de posición, faros de iluminación en curva, iluminación de largo alcance y proyectores de cruce.

Pero sin duda es atrás en donde el Megane RS ha plasmado mucho más la personalidad deportiva, con un impresionante difusor y una original salida central de escape de forma trapezoidal. Las dos enormes salidas de aire laterales, para contribuir a mejorar la refrigeración de los frenos, forman un conjunto con un diseño verdaderamente impresionante.

Lo mismo puede decirse del interior, con volante y asientos especiales, estos últimos con los reposacabezas integrados, pedalier de aluminio y detalles en fibra de carbono. El tapizado de los asientos se puede elegir entre Alcántara y tela con tejido especial Carbono.

Pero sin duda es la tecnología al servicio de la prestación lo que más sobresale en este nuevo deportivo. Lo primero que destaca es el nuevo motor de 1,8 litros sobrealimentado, con inyección directa y un rendimiento de 280 CV a 6.000 rpm y 390 Nm de par desde 2.400 rpm. La refrigeración, el filtro de aire de grandes dimensiones para mejorar la admisión y la culata, con un estudio avanzado de los flujos de admisión y escape, consiguen mejorar el rendimiento, pero también disminuir los consumos. Se ha conseguido reducir las emisiones de CO2 en un 11 por ciento y los consumos en nada menos que un 8 por ciento con relación a la anterior generación del Megane RS.

La caja de cambios es la perfecta aliada para el potente propulsor. Se puede elegir entre una caja manual de seis relaciones, pero también está disponible una de tipo doble embrague EDC, con el mismo número de marchas, mucho más indicada para un vehículo de tan marcada personalidad deportiva.

Además, la caja de cambios EDC dispone de levas en el volante y se ajusta en función de programa que elijamos en el mando Multi Sense, pudiéndose elegir entre Comfort Normal, deportivo Sport o Race-Pista. En estos dos últimos programas el sistema nos ofrece la posibilidad de que en las fases de frenada, manteniendo la leva pulsada, el sistema reduce las marchas de forma paulatina hasta quedarse en el desarrollo más indicado para la curva que estemos trazando. Además dispone del sistema de Launch Control, que nos asegura la máxima aceleración, controlando el funcionamiento del embrague y del turbo, proporcionando además la máxima motricidad, incluso en situaciones de falta de adherencia.

Las suspensiones han sido además especialmente trabajadas, sobre todo poniendo a punto el sistema de cuatro ruedas directrices, que gira las ruedas posteriores ligeramente en distinto sentido de las delanteras cuando nos movemos por debajo de los 60 km /h y en el mismo sentido, aunque con un giro mucho menos marcado, cuando superamos esta velocidad. El Chasis sport  es el más indicado para una utilización normal, aunque la marca ofrece una versión Cup con un 10 por ciento más de dureza, destacando también en este último caso la presencia de un diferencial autoblocante mecánico tipo Torsen.

La suspensión también dispone de amortiguadores especiales, con nuevos topes hidráulicos que actúan como si el amortiguador en compresión tuviera otro amortiguador interno en las últimas fases de su recorrido. Por supuesto, los frenos ofrecen la suficiente capacidad de retención gracias a sus discos de 355 mm delante.

Para el chasis Cup se puede montar discos especiales con el centro de aluminio y la superficie de fricción en acero, con lo que se consigue una disminución de peso de 1,8 kg por rueda. El Renault Megane R.S. monta llantas de 18 o 19 pulgadas, con neumáticos de 235/40 en las primeras o de 245/35 en las de 19 pulgadas. Estas últimas se ofrecen como opción o de serie en la versión CUP.

No queremos dejar de lado las prestaciones de este modelo. En su versión standard acelera en 5,8 segundos, tanto con caja manual o EDC, cubre el kilómetro en 25 segundos y alcanza los 255  km/h con caja manual o los 250 con la caja automática. Los consumos son de 7 litros para el cambio EDC y de 7,2 para el cambio manual.

 

 

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