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El BMW Serie 3 no es un coche más de su gama. Es cierto que los SUV han propiciado el crecimiento del grupo hasta niveles inexplorados hasta ahora, pero la historia de la marca y los resultados económicos actuales se apoyan de forma bastante clara en este vehículo.

En nuestro país es el cuarto modelo en ventas, muy alejado del X1 y del Serie 1, y algo más cerca del Serie 2. En concreto llevan vendidas en la actualidad 3.701 unidades, perdiendo un 31 por ciento con relación a los nueve primeros meses de 2017.

Son más de 40 años de historia y más de 15 millones de unidades fabricadas y vendidas en todo el mundo. Poco a poco se ha ido afianzando la deportividad en esta serie, que nació como una berlina tradicional, con esporádicas versiones más potentes y prestacionales, pero que en la actualidad, y ya lo ha demostrado la generación que ahora desaparece, la deportividad prima de forma muy notable en el diseño, llegado a limites muy elevados en las versiones de más altas capacidades.

Habrá que esperar hasta marzo de 2019 para que lo veamos ya por nuestras calles. Crece 85 mm, situándose la cota de longitud en los 4.709 mm. Es más ancho, 1.827 mm; y 1 mm más alto. Separa más las ruedas, concretamente 41 mm, llegando hasta unos generosos 2.851 mm de batalla, creciendo también en sus vías, 43 mm delante y 21 mm atrás.

La traducción de estas mayores dimensiones es directa en el espacio interior, que mejora sus calidades y establece nuevas pautas en el infoentretenimiento y las comunicaciones, aunque su nivel de equipamiento es más que generoso, con faros Full led de serie, y con el iDrive Controller y otros elementos de conducción y seguridad distribuidos de una forma muy inteligente por el interior del vehículo, en un intento de disminuir la perdida de atención en la conducción.

Motores más eficientes

La gama de motores ha sido quizás lo que más quebraderos de cabeza ha provocado, en un intento de disminuir de forma notable los consumos. De arranque llevará dos motores de gasolina de cuatro cilindros con 184 CV para el 320i y 258 CV para el 330i. Para estos dos motores se anuncian unos consumos medios de 6,0 y 6,1 litros. Además estarán disponibles otros dos diésel, también tetracilindricos, con 150 y 190 CV para el 318d y para el 320d. Sus consumos, 4,5 y 4,7 litros respectivamente. El 320d se ofrecerá desde el lanzamiento con el sistema de tracción integral de la marca xDrive.

Sin embargo los trabajos en los motores no ha llevado todo el tiempo. Las suspensiones han sido especialmente estudiadas innovando de forma notable, ya que por primera vez en BMW se utiliza una suspensión con control variable continuo de la amortiguación, ajustando la dureza de estos elementos en relación al movimiento de los muelles. Por supuesto se ofrece de entrada la posibilidad de elegir la suspensión M, que reduce en 10 mm la altura del vehículo y según la opción que elijamos, podremos disponer de control electrónico de la amortiguación. Los frenos también están sujetos a cambios si elegimos el paquete M.

La dotación es uno de los mejores argumentos de este nueva generación del Serie 3, aunque mucho nos tememos que en nuestro país el número de opcionales incorporados en los respectivos paquetes cerrados, supere con mucho a los elementos de serie. La marca lo anuncia como un vehículo semiautónomo por la cantidad de sistemas de seguridad automáticos que puede montar. Sistema de protección de peatones, frenada en ciudad, que incluye ahora a los ciclistas, alerta de tráfico cruzado, control de crucero activo, asistente de carril y dirección, etc, englobados muchos de en el paquete Driving Assistant Professional.

Un detalle curioso y muy práctico por cierto, es el asistente de marcha atrás que dirige el vehículo de forma automática marcha atrás por el mismo recorrido que realizó hacia adelante.

Como ya hemos comentado, llegará a principios de la primavera de 2019.

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