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El Porsche 911 de octava generación se le define internamente como serie 992. Sin excesivos cambios estéticos y con un diseño que se mantiene casi de forma obligatoria, el nuevo Porsche 911 demuestra que se puede conseguir un vehículo que sin perder la personalidad conseguida desde 1963, pueda al mismo tiempo aglutinar  todas las tecnologías de última generación.

El lanzamiento del nuevo Porsche 911 es sin duda la noticia automovilística del otoño. No todos los días se anuncia una nueva generación de este modelo ya convertido en un vehículo de culto y un icono dentro de la categoría de los vehículos más deportivos. Este vehículo tiene incondicionales que los cambian en cuanto aparece una nueva generación. Tiene afortunados que los coleccionan y hacen por cierto estupendos negocios. Tiene en fin, una legión de seguidores. La mayoría no pueden llegar ni tan siquiera a  conducirlos, pero da igual, es como seguir a un famoso, seguramente no vamos a compartir ni un minuto a sus mandos, pero como en el caso del Porsche, tiene el interés suficiente para convertirnos en seguidores y estudiosos de todos sus secretos y de su evolución a lo largo de los años.

El nuevo Porsche 911 visto por fuera no cambia en exceso. Este ha sido uno de los aspectos que le ha permitido circular libremente por Madrid para rodar un video sin que fuera cazado por ningún “paparazzi”.  Porsche AG asegura que estamos ante un diseño completamente nuevo. Los pasos de rueda son más anchos, en parte para dar cabida holgadamente a la nueva monta de neumáticos de 20 y 21 pulgadas y no tendremos problemas de que nuestra versión sea menos impresionante vista desde atrás. Todas las versiones tienen el mismo ancho de vías trasero. Es nuevo, seguro, pero no diferente en sus trazos más simples. Tendremos que ver a la anterior generación y a esta octava para darnos cuenta y apreciar los cambios de diseño.

Tiradores de puerta a ras de carrocería

Destacan los tiradores de puerta, enrasados con la carrocería, los grupos ópticos posteriores,  y los faros delanteros  de tipo LED que pueden llevar opcionalmente la tecnología Matrix. Todas las piezas de la carrocería están realizadas en aluminio y como elemento también de serie, todas las versiones llevan un alerón trasero que se mueve función de la velocidad.

La marca anuncia que se ha trabajado de forma muy intensa en lo digital. Esta octava generación del Porsche 911 lleva dos pantallas, la central de 10,9 pulgadas  con la que se controla la mayoría de las funciones del vehículo, incluida una conexión en tiempo real a la “nube” para trabajar, por ejemplo, con la navegación, que lógicamente estará siempre perfectamente actualizada.

450 CV dan para mucho

Sin embargo el Porsche 911 no puede renunciar a la prestación y al comportamiento deportivo más eficaz. Como siempre la primera versión será el Carrera, pero esta vez en la prestacional y potente declinación S. Tanto el 911 Carrera S como el Carrera 4S utilizan de un nuevo motor de cilindros opuestos, seis en concreto como siempre, con 450 CV de potencia, 30 más que en la generación anterior,  lo que le permite llegar a  308 km/h y 306 de velocidad máxima en Carrera S y Carrera 4S y una aceleración de 3,7 y 3,6 segundos en la medición de 0 a 100 km/h respectivamente para el S y el 4S.

Según las cifras anunciadas por Porsche, se ha conseguido rebajar en este 911 hasta  0,4 segundos los tiempos obtenidos por la generación anterior en las versiones Carrera lógicamente, cifras que llegan a los 0,6 segundos si utilizamos el paquete Sport Chrono, que como siempre se ofrece como opcional en esta versión Carrera S. Los consumos anunciados en la antigua forma de medir los consumos proporcionan unas cifras de 8,9 y 9,0 litros a los 100 km, verdaderamente optimistas sin duda para un vehículo de su potencia y que precisamente no se conducirá pensando en conseguir los consumos más bajos para ahorrarnos unos pocos euros.

Máxima prestación, pero también máxima seguridad

Porsche estudia siempre la forma de proporcionar la máxima prestación, pero también los mejores resultados dinámicos que le permitan al 911 elevar sus niveles de seguridad. De esta forma presenta por primera vez y de serie  un modo de conducción WET,  que se caracteriza por detectar si hay agua sobre el asfalto y después de alertar al conductor,   elegir reglajes de ABS, del control de tracción y del control de estabilidad lo más eficaces y seguros para mantenernos siempre sobre el asfalto, aunque no seamos conductores demasiado expertos.

El nuevo Porsche 911 de octava generación llegara a los concesionarios en España en la próxima primavera  unos precios de 138.105 euros para el Carrera S y de 147.065 euros para el Carrera 4S dotado de tracción a las cuatro ruedas. Están por llegar, la versión Carrera a secas, el Cabriolet y seguramente, aunque es más un avance de intenciones que un anuncio concreto, una versión híbrida enchufarle  que ayude a rebajar los consumos y a presumir de ecológicos,  aunque se fija su posible lanzamiento para dentro de cuatro años.

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