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Es la tónica general, a la que nos tienen ya acostumbrados
los fabricantes. Todos sus esfuerzos se centran en disminuir los consumos, pero
lógicamente, sin perder competitividad en la forma de incrementos notables de
potencia. Es lo que ha sucedido con el nuevo Golf GTI que en estos días se está
presentando de forma oficial en Saint Tropez.
Que es lo primero que destaca la marca en su comunicado
oficial, pues que con un máximo de 230 CV disponibles, con la opción del
paquete Perfomance, 220 sin él, se obtiene un 18 por ciento de disminución de
consumo  y que de serie dispone de
dirección asistida de desmultiplicación progresiva, faros de Xenón e
iluminación ambiental especial.
Volkswagen, desde el lanzamiento del GTI, ha fabricado y
vendido más de 1,9 millones de unidades, lo que da una idea de la aceptación de
esta versión, que se ha convertido en un mito y en la locomotora que ha tirado,
por lo menos en nuestro país, de la imagen de este brillante compacto.
Ahora en este séptima generación, el GTI pasa a proporcionar
220 CV y utiliza un motor turboalimentado de dos litros con inyección directa
de combustible. Tiene algunos detalles sofisticados, como la refrigeración por
agua del colector de escape, con lo que se ha conseguido un mejor rendimiento
absoluto – más potencia con menos consumo a plena carga, y  un sistema de distribución variable. Cuenta
con sistema de Start y Stop de serie.
 En total se ha reducido el peso frente a la anterior versión en 42 kg y las prestaciones se han aumentado en 10 km/h en total. La versión de 220 CV acelera en sólo 6,5 segundos, con 246 km/h de velocidad máxima. La versión Perfomance con 230 CV baja hasta los 6,4 segundos y alcanza los 250 km/h. En este último caso, dispone además de diferencial autoblocante electrónico, un sistema de frenos más desarrollado y discos ventilados en las cuatro ruedas.
Su discreto estilo es también uno de sus atributos mejor valorados. Pinzas de freno de color rojo, faros traseros led oscurecidos y especiales para el GTI, tubo de escape cromado a los dos lados, llantas de aleación ligera especiales de 17 pulgadas tipo Brooklyn con neumáticos 225/45 y, por supuesto, anagramas y un interior al estilo con la tradicional tapicería tipo Jacky, con el dibujo Clark redefinido ligeramente.
Su dotación se adorna y completa con los últimos elementos disponibles: detector de fatiga, freno anticolisión múltiple, sistema de regulación automática de la distancia, asistente de frenada en ciudad, una radio de 400 W o la posibilidad de conectarse a Google Maps para actualizar el completar y perfeccionar el sistema  de navegación. De momento nos tenemos que contentar con el precio en Alemania que se sitúa en un desde 28.350 euros.

 

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