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El nuevo Renault Clio se ha distinguido siempre por su gran éxito comercial. Muchas veces con el permiso del Megane, el líder indiscutible de la marca.

El nuevo Renault Clio afronta un cambio importante, una nueva generación. La última representó un cambio de personalidad muy notable, completo y positivo. Ahora, la actual no ofrece cambios importantes de diseño, se ha trabajado para definir un vehículo completamente nuevo, destinado a intentar mejorar antiguos resultados comerciales.

Ya lo hemos comentado, no es un cambio de estilo profundo, ni tan siquiera ligero, es un suave restyling en lo estético, que se distingue por un frontal con diferente peso de los grupos ópticos y su luz de día, pero sin la consistencia de presentar un coche muy diferente. La verdad es que no puede criticarse esta decisión, ya que se mantiene totalmente al día, diríamos más, tiene un diseño que, con los retoques en las ópticas, le sitúa entre los mejores de su segmento, fuera quizás de la racionalidad de otros, destacando por los detalles que lo adornan.

Sin embargo, con ser importante este aspecto, en cuanto entramos al interior ya nos damos cuenta de que el trabajo en este espacio ha sido concienzudo.

Mejores materiales y aspecto

Los materiales del salpicadero, a los que se dota de cierta deportividad al tratarse del acabado RS Line, presenta detalles característicos, entre los que se incluyen unos asientos perfectos y diversos logos diferenciadores. El interior está muy bien dimensionado en todos los sentidos. Únicamente criticar la altura del borde inferior de las ventanillas posteriores, que resta algo de luminosidad a estas plazas, por cierto, bastante generosas.

El modelo de pruebas disponía del nuevo motor 1.3 en su versión de 130 CV, que sin duda le va como anillo al dedo a su acabado deportivo. Desde luego no es un deportivo extremo, para ello le faltaría más que duplicar su potencia, pero ofrece buenas prestaciones, con un bastidor eficaz tendiendo a enérgico, ágil y muy bien asentado en cualquier trazado y superficie.

Va duro de amortiguación, pero nunca llega a ser extremo, ofreciendo un buen compromiso, destacando también por su buena sintonía con el cambio automático de doble embrague con 7 relaciones que se muestra muy rápido y bien conjuntado con las características del propulsor. Otro de los aspectos que nos ha llamado la atención es su frugalidad. Hemos registrado un consumo de 5,9 litros, aunque no hemos sufrido grandes atascos.

Como resumen, y aunque no estamos en una versión del Clio excesivamente económica, la gama del Renault Clio arranca desde aproximadamente 14.000 euros sin descuentos, el acabado RS Line y el motor nos ofrecen unos resultados que justifican este precio, aunque como decimos, no sea demasiado interesante para un utilitario.

Ficha Técnica

Motor

Nº Cilindros: 4 en línea

Cilindrada: 1.333 cm3

Tipo de combustible: Gasolina

Potencia: 131 CV a 5.000 rpm

Par máximo: 240 Nm a 1.600 rpm

Cambio: Automática de 7 relaciones

Neumáticos: 205/45 R 17

Carrocería

Nº de plazas: 5

Peso en vacío: 1.248 kg

Depósito de combustible: 42 litros

Largo/Ancho/Alto: 4.050/1.798/1.440 mm

Vía delantera/trasera: 1509/1.494 mm

Distancia entre ejes: 2.548 mm

Capacidad del maletero: 340 dm3

Prestaciones

Velocidad máxima: 200 km/h

Aceleración de 0 a 100 km/h: 9,0 s

Consumos Urbano/Extraurbano/Mixto: 8,3/4,9/5,8 l/100 km

Emisiones: 118 gr CO2/km

PRECIO: 22.980  euros

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