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Ferrari está más activa que nunca, sustituyendo o desarrollando nuevos modelos que canalicen su extrema deportividad.

El Ferrari F8 Tributo pretende rendir homenaje al motor V8 más potente jamás producido. Sus 720 V se obtienen de un motor de 8 cilindros en V a 90º de exactamente 3.902 cm3, proporcionando una potencia especifica de 185 CV al litro, lo que no deja de ser una exageración, incluso para un motor sobrealimentado como este.

La estructura de su gama no se rige por los conceptos habituales. Está escalonada, pero no con unos criterios poco convencionales. Dentro de su oferta comercial, el Ferrari F8 Tributo sustituye al 488 GTB, sobre el que se apoya, aunque evoluciona profundamente. Este 488, con su versión Pista, ya era un derivado del 458, que también tuvo una versión musculada  denominada Speciale.

En el F8 sube un escalón la aerodinámica, disminuyendo en nada menos que 40 kg el peso total con relación al 488, situándolo en 1.330 kg. Con 4.611 mm de longitud, 1.979 mm de anchura y una altura mínima de 1.206 mm, sus dimensiones podrían definirse como compactas, pero en la línea de otros modelos de la marca. 

Heredero del estilo del 308 GTB

Estéticamente el Ferrari F8 Tributo combina soluciones de modelos históricos, pero les añade las formas fluidas de una carrocería moderna y muy eficiente en túnel de viento. En este terreno mejora su nivel en un 10 por ciento, con un 15 por ciento más de carga con relación al 488. En su diseño, los cuatro faros traseros circulares rinden homenaje al F40 y en general recuerdan al diseño del 308 GTB, que inauguró el reinado en Ferrari de los deportivos de 8 cilindros.

Las soluciones aerodinámicas avanzadas, extraídas de experiencias de competición, se traducen incluso en el mejor compromiso entre la resistencia al aire, y la necesidad de distribuir el flujo de aire para refrigerar el motor, los  intercambiadores térmicos y el sistema de frenos, a través de entradas de aire especialmente desarrolladas al efecto.

Motor de 720 CV

El motor, con sus 720 CV a 8.000 rpm, 50 más que en el anterior 488, y 720Nm a 3.250 rpm, le permiten llevar sus prestaciones a otro nivel: 340 km/h de velocidad máxima, un 0-100 km/h de aceleración desde parado de sólo 2,9 segundos, mientras que para llegar a los 200 km/h únicamente necesita de 7,8 s. Utiliza un cambio secuencial de doble embrague con enormes levas en el volante

No es que pretendan solo hacerlo más fácil de conducir, que también, es simplemente que para dotarlo de la máxima deportividad los ingenieros de Ferrari han evolucionado el sistema Ferrari Dynamic Enhacer Plus para poder exprimir su caballería hasta límites insospechados, dotándole incluso de una posición Race en la que solo se tiene en cuenta la eficacia en circuito. También propone un en sistema de control del ángulo de deslizamiento lateral – Side Slip Angle Control, que desarrolla su sexta evolución.

Para el interior se ha pensado en la deportividad sin compromisos, aunque no se deja el confort de lado. Asientos, salpicadero, mandos y pedalier, han sido desarrollados para conseguir el mejor desenvolvimiento en circuito, pero sin llegar a los extremos austeros e incómodos de un vehículo pensado únicamente en la prestación, aunque siempre los compromisos son difíciles de cumplir.

Por supuesto, el F8 hace un guiño a la modernidad en lo que a infoentretenimiento se refiere, con una nueva generación del HMI – Human Machina Interface, una nueva pantalla táctil de 7 pulgadas para el copiloto y nuevas formas digitales para recibir la información, ya sea la que se produce en un tranquilo viaje por carretera, o de nuestro tiempo por vuelta cuando nos movamos en circuito cerrado. El F8 Tributo también se ofrece como versión Spider, para aquellos que pretendan sublimar el estilo exterior.

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