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Puede sorprender que probemos ahora un vehículo que ya ha dejado de producirse. La salida inmediata de una nueva generación del León retira la versión probada, pero: ¿seria interesante adquirir una de las unidades que quedan?

El Seat León III, de tercera generación, con la nueva llenando ya los concesionarios de la marca, recibe una campaña comercial denominada Fast Edition, mediante la cual nos aseguran que tendremos una unidad de este modelo en sólo 21 días. 

Lógicamente, al tratarse de unidades ya descatalogados, están sujetos a limitaciones de gama, pero elegir al acabado FR para esta última campaña, nos parece una excelente elección.

Versión interesante

Si analizamos el precio de esta versión, antigua ya para los encadenados a lo más nuevo e inmediato,  vemos que es de 25.150 euros, al que debemos descontar 1.000 euros de promoción oficial. Todo por el motor de 150 CV, la caja de cambios DSG, su atractivo acabado FR y un nivel de equipamiento deportivo y de seguridad de primer nivel.

Este precio de este Seat León III podría estar sujeto además a alguna rebaja del concesionario, sobre todo si estamos hablando de ofertas Km 0. El precio final, salvo otros recortes, es de 24.150 euros, lo que nos parece un precio muy atractivo para lo que ofrece.

Mientras, un Seat León de nueva generación que está ya a la venta, con la misma motorización, caja de cambios DSG, y un equipamiento de serie ligeramente superior y más actual en diversos elementos, debido a la modernidad de los sistemas implantados tanto de seguridad como de comunicaciones,  se sitúa en los  29.950 euros para la versión 1.5 TSI 150 CV DSG FR Launch Pack L. También se deben descontar 1.800 euros. Total 28.150 euros. Vemos finalmente que la diferencia es notable.

¿Resulta entonces recomendable?

¿Cuáles son los aspectos más importantes que debemos comparar para poder decidir al final que opción es más recomendable?  Ambos llevan el mismo motor, aunque para el nuevo León está disponible un sistema Mild Hybrid de 48 V. Eso y las mejoras en aerodinámica, un mayor espacio para las piernas atrás, por su batalla más generosa y otros detalles, establecen las diferencias. Los consumos del León de nueva generación son de 5,6 litros, mientras que para el que hoy probamos estamos hablando de 6,3 de media. En total  0,7 litros de diferencia al comparar las cifras medias oficiales WLTP.

Más ligero, mejor aceleración y 4.000 euros de ahorro.

El nuevo Seat León pesa algo más: 1.361 kg, frente a los 1.258 del de pruebas,  igualando ambos la monta de neumáticos. Por prestaciones puras, el nuevo llega a los 221 km/h, 6 km/h más que el nuestro, mientras que por aceleración existe una décima de diferencia, pero esta vez a favor del de pruebas.  Por último, la diferencia de precio fijada en un total de 4.000 euros, lo que da para mucho.

Después de rodar con él, y sin tener claras las mejoras de la nueva generación, muy valoradas por todos aquellos que ya han podido ya probarlo, que destacan sobre todo el bastidor y su comportamiento deportivo; personalmente las mejoras entre una y otra tienen que ser muy notables para superar la diferencia en euros que tienen entre ellas.

De todas formas, y como siempre aseguramos, tener la última generación es algo que muchos compradores juzgan imprescindible, e incluso se plantean bajar de motorización o de acabado para acceder y superar esta diferencia de precio. Sin embargo, desde una mentalidad más racional, pensamos que esta generación es para esta forma de pensar completamente insuperable.

Da mucho por un esfuerzo económico razonable

Este modelo probado destaca por su excelente comportamiento, la buena coordinación entre el motor y el cambio, lo que le proporciona un nivel de dinamismo muy elevado, con una especial agilidad en los cambios de apoyo, e incluso un buen aplomo en curvas rápidas a pesar de que tenga uns distancia entre ejes recortada frente al nuevo modelo de distinta plataforma.

Además los adornos de la carrocería FR y el interior, aunque la tapicería de piel no entra en el juego naturalmente, también sirtúan a este Seat León III a un nivel muy actual. Solo criticaríamos el nivel de confort debido a las suspensiones, pero sin llegar de ningún modo a ser desagradable en extremo.

Además, todo lo que se refiere a vida abordo se consigue a través de una atmósfera completamente actual en todos los sentidos. Podemos echar de menos alguno de los elementos de seguridad que lleva el nuevo, pero la realidad es que el FR de tercera generación está bastante bien servido.

Nosotros destacamos:  Sistema de navegación, equipo de sonido Beats, climatronic, luces Full Led, levas en el volante, asistente de mantenimiento de carril, asistente para luces de carretera, suspensión adaptativa y dirección progresiva, control de crucero adaptativo, rueda de repuesto de emergencia, cierre sin llave, asistente de frenada y frenos en ciudad de emergencia.

Es, por otro lado,  casi obvio asegurar que un modelo, cuando se sustituye, está en su mejor momento. Esa afirmación se ajusta perfectamente a este León, aunque lo nuevo desbanque a lo bueno en muchas ocasiones. Hablaremos de todo esto cuando tengamos a nuestra disposición la nueva generación, pero tiene que haber mucha diferencia para que no resulte rentable en todos los aspectos intentar adquirir una unidad de esta última entrega del León denominada Fast Edition.

Ficha Técnica

Motor

Nº Cilindros: 4 en línea

Cilindrada: 1.498 cm3

Tipo de combustible: Gasolina

Potencia: 150 CV a 5.000 rpm

Par máximo: 250 Nm entre 1.500 y 3.500 rpm

Cambio: Automática de 7 relaciones

Neumáticos: 225/45 R 17

Carrocería

Nº de plazas: 5

Peso en vacío: 1.258 kg

Depósito de combustible: 50 litros

Largo/Ancho/Alto: 4.281/1.816/1.444  mm

Vía delantera/trasera: 1.538/1.512 mm

Distancia entre ejes: 2.634mm

Capacidad del maletero: 380 dm3

Prestaciones

Velocidad máxima: 215 km/h

Aceleración de 0 a 100 km/h: 8,3 s

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